Los 5 temas de conversación que te ayudarán a conocer a tu pareja de verdad

“SI NO SABES VER NINGÚN DEFECTO EN TU NOVIO/A, ES QUE NO LO/LA CONOCES”

Pep Borrell se define a sí mismo como católico, casado con Mercè desde hace 35 años, padre de 5 hijos y abuelo de 3 nietos (de momento); también es médico Odontólogo y un enamorado de la familia y del matrimonio. Dice que suele dar conferencias y charlas en las redes sobre temas familiares y de educación, y es autor del best sellerBailar en la cocina. El secreto de los matrimonios que disfrutan”.

El tema de la charla que dio en Bonaigua el 26 de enero por la tarde no fue exactamente sobre baile, sino más bien por el lado de “el secreto de los matrimonios que disfrutan”. Y se lo explicó a casi doscientos chicos y chicas que llenaban el salón de actos de Bonaigua. Que, por ahora, no están casados, pero sí muy interesados en el noviazgo y en el matrimonio. Por eso, el título del encuentro fue “Negociables vs no negociables en el noviazgo: cuestiones sobre afectividad y noviazgo”.

La decisión más importante

La decisión más importante en la vida, afirmó el doctor Borrell, es elegir bien tu mujer/marido, “y el noviazgo bien vivido lleva a un matrimonio capaz de superar los obstáculos que puedan ir apareciendo una vez casados y con el paso de los años.”

“El enamoramiento es algo muy bonito, el enamoramiento te viene, es un sentimiento potente, muy potente, que te cae como una ducha. Y nadie puede salir de casa y decir: “Hoy me voy a enamorar”. El enamoramiento te atrapa, es puro sentimiento, y un sentimiento muy agradable, muy potente”.

Pero el enamoramiento, explicó Pep Borrell, “hay que pasarlo por la cabeza, ese sentimiento superagradable hay que razonarlo: ¿me conviene?, ¿me quedo solo con el sentimiento hasta que dure?, ¿me esfuerzo para que ese amor que ha empezado llegue a más? … A los jóvenes les digo que no es bueno casarse enamorado y al mismo tiempo les digo que hay que estar siempre superenamorado para casarse… y eso les descoloca.”

 Enamorado, pero no tonto

“¡El tema es que hay que estar enamorado, pero no tonto! Esa etapa primera de enamoramiento te limita la percepción de la realidad, solo ves las cosas buenas del otro, es difícil razonar, estamos cegados. Hace falta tiempo, parar y pensar. Cuidado con esa fase inicial del enamoramiento, que tantas veces nos ciega. Podemos tomar decisiones de las que luego nos arrepentiremos, y el ambiente no ayuda para tomar una decisión razonada.”

“Cuando te enamoras, todo es bonito, todo es más fácil. Con el tiempo te lo tienes que trabajar y si te lo curras, no solo vuelve a ser bonito, sino que consigues que sea precioso. Muchos jóvenes me preguntan: Y ¿cuándo tienes que empezar a trabajártelo? La respuesta es clara: en una relación hay que empezar a trabajar desde el minuto cero, sí, es verdad que cuando no te has casado, siempre puedes echar marcha atrás, para eso es el noviazgo, para discernir, para conocerse, para escoger. Pero cuando te has casado hay que tener muy claro que hay que trabajar y trabajar mucho y con mucha ilusión, no te puedes apalancar”.

Otra idea que subrayó el autor de “Bailar en la cocina” es que, al matrimonio, hay que ir dispuesto a amar al otro: “nos casamos para amarnos, no porque nos amamos. Aunque también -es evidente- nos amamos”. “Antoine de Saint Exupery decía que “amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección”. Yo creo que en el noviazgo está muy bien que nos miremos atontaos, que nos gastemos la cara mirándonos, aunque después, con el tiempo, hay que ser como los raíles de una vía de tren, los dos de la mano mirando en la misma dirección”. Pero una vez casados, “si no nos miramos muy a menudo, como cuando éramos novios, sí, como cuando estábamos tontos; el día que nos miremos… puede ser que nos peguemos un susto, puede que no nos reconozcamos.”

Hablar, hablar, hablar

El doctor Borrell dijo que durante el noviazgo, no se trata de “hacer” cosas, sino de conocerse, “y eso conlleva muchas horas de no hacer nada más que hablar, hablar, y hablar”. En su opinión “hay cinco temas imprescindibles a hablar con profundidad en el noviazgo (nunca se podrán agotar, pero hay que dedicarles mucho tiempo): los hijos; su educación; la economía familiar; la familia extensa de él, familia de ella; el trabajo y conciliación familiar, y por último, la fe.”

Los 5 temas de conversación que te ayudarán a conocer a tu pareja de verdad:

  1. Los hijos y su educación
  2. La economía familiar
  3. La familia extensa
  4. El trabajo y la conciliación familiar
  5. La fe

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“Los hijos, cuando vienen, son la mayor alegría para un matrimonio, pero también son fuente de importantes diferencias y discusiones. El tener hijos o no tenerlos, el qué pasa si no los tenemos, el qué pasa si con solo olernos ya nos quedamos embarazados, el cuántos nos gustaría tener, el tema de la paternidad responsable, los motivos para tenerlos o no, la utilización o no de métodos anticonceptivos, la adopción si no los tenemos o las técnicas artificiales de fertilidad, la educación y formación de los hijos cuando los tenemos, la posible enfermedad o discapacidad de un hijo. Tantas y tantas cosas y situaciones que hasta que nos pasan, hasta que las vivimos, son tan difíciles de asimilar, incluso de imaginar.”

Por eso, añadió Pep Borrell, “en el noviazgo es tan necesario hablar a fondo de estos temas y soñar, para bien y para mal, imaginar todas las situaciones, hablar a fondo de todo, aunque nunca podemos saber lo que la vida nos va a deparar. Si somos creyentes, confiamos en Dios y sabemos que, pase lo que pase, todo es para bien (¡Omnia in bonum!) y da mucha paz confiar y abandonarse en sus manos.”

Los hijos no son como las setas, que se crían solas

“Los hijos: no vale con “¿quieres tener hijos?” Hay que hablar de qué queremos hacer si no vienen hijos; ¿y si vienen seguidos? ¿qué métodos queremos usar para vivir una paternidad responsable? ¿Cuál será nuestra actitud si nace un hijo con dificultades o enfermo? ¿qué colegio queremos para nuestros hijos? ¿quién acompañará a los hijos a las actividades extraescolares?”

Muchos matrimonios hablan de los hijos como si fueran setas, como si su educación dependiera de la suerte o de la conjunción de los astros. Cuántas veces oímos: “Tu sí que has tenido suerte, a ti sí que te han salido bien los hijos”. “Hay que ver qué suerte habéis tenido con los hijos que os han tocado”, como si esto de los hijos fuera una lotería.”

“Es cierto que cada hijo es único y que su educación también tiene que serlo. La expresión: “Los he educado a todos igual y me han salido todos distintos” no sirve. Nunca podemos educar a nuestros hijos igual, cada hijo es único y la vida es muy cambiante. El primero es el primero y el segundo ya tiene un hermano mayor, y a lo mejor, cuando nace el tercero, ya no están los abuelos, y la salud o el ánimo de los padres ya no son iguales. Seguro que el trabajo de los padres, ausencias y nervios varían con el tiempo.”

Según el doctor Borrell, los hijos son el principal motivo de discusión en el matrimonio. “Su educación, las decisiones contradictorias que tomamos, el que uno diga una cosa y el otro decida la contraria, el que uno quiera un tipo de educación o formación y el otro no esté de acuerdo, que si se apunta a esto o se apunta a aquello, que si se sale o no se sale… Por eso es tan importante hablar en el noviazgo de temas que parece que nos quedan muy lejos, pero que, si no los tenemos claros, serán fuente de muchas discusiones o enfados.”

Economía familiar: saber cómo se gana el dinero

En el noviazgo también hay que hablar de los dineros, “por ejemplo, ¿qué régimen económico llevaremos en el matrimonio? Atención al peligro de la separación total de los bienes, pues comporta una falta de confianza.”

“Parece algo muy materialista, pero el tema económico también es algo a tener en cuenta para ser un matrimonio disfrutón, y no porque se necesite mucho dinero para disfrutar, sino porque es un tema que tantas veces crea desavenencias en el matrimonio.”

“Algo que siempre me ha sorprendido, y que he visto en muchas familias, es que uno de los dos no sepa exactamente ni cómo se gana el dinero en casa ni si tenemos más o menos dinero. Creo que es muy importante ser muy transparente en el tema económico. Nos casamos en la prosperidad y en la adversidad, y a lo largo de la vida de una familia habitualmente hay periodos económicamente mejores y otros de más necesidad. Hemos de intentar que el dinero no nos quite la paz.”

 

La importancia de la tribu

“Luego está qué haremos en Navidad, vacaciones… la familia alargada, hablar de los padres/suegros, y también de hermanos, primos, tíos…. Si no lo hablamos antes, luego nos lo encontraremos”. Hay que querer a la familia política, “aunque no se lo merezca, sí, así como suena, y tener muy claro que nos casaremos con nuestro novio, con nuestra novia, no nos casaremos con la suegra, pero que su familia, la del otro, es muy importante para que la nuestra crezca sana.”

“No hay nada mejor, para educar a los hijos, que el amor de sus padres y el cariño de la familia extensa, la famosa tribu. Sí, ya sé que hay suegras muy “metomentodo”, pero habrá que aprender a lidiarlas. Siempre con cariño y pensando en el bien de nuestra pareja y nuestra familia antes que en los gustos personales.”

¿Trabajo en otra ciudad?

Sobre el trabajo y la conciliación familiar, el doctor Borrell dijo que los temas a tratar “son muchos. Por ejemplo, si a alguno le ofrecen un cambio de trabajo a otra ciudad/país, ¿cederemos? ¿nos trasladaremos todos? ¿sólo el que tiene el cambio de trabajo? Luego, los horarios de trabajo, las tardes con los hijos, ¿necesitaremos ayuda de alguien externo para atender a los hijos hasta que lleguemos de trabajar? ¿tenemos cerca a los abuelos? ¿podemos/queremos que estén con los hijos cuando nosotros no podamos?”

La Misa del domingo

“Vivir la misma fe y vivirla juntos ayuda mucho. Eso no significa que no puedan tirar adelante matrimonios donde los cónyuges viven distintamente la fe o alguno no tiene fe, pero hay que hablar muy claro y tener muy claro cómo esto afectará nuestra día a día. La Misa del domingo, la formación católica, la educación de los hijos en la fe, los sacramentos (bautizo, comunión), los ratos de oración… las costumbres cristianas para vivir con los hijos…”

Virtudes y defectos

“Este diálogo continuo lleva a conocer las virtudes/defectos de cada uno: vale la pena saber que no hay nadie perfecto. Por lo tanto, si no sabes ver ningún defecto a tu novio/a, es que no lo conoces -o no la conoces- lo suficiente. Si no lo consigues, preguntaros directamente: ¿qué es lo que, a veces, te molesta de mí, en qué te gustaría que fuera distinto, en qué ves que podría mejorar? Y estar dispuesto a escuchar: esas conversaciones valen oro, serán el remedio más efectivo ante una posible discusión futura. Las discusiones hay que evitarlas, pero hay que saber que son inevitables.”

La castidad en el noviazgo y las relaciones prematrimoniales

Sobre la sexualidad, cómo vivir la castidad en el noviazgo, hasta dónde puedo llegar con muestras de cariño, tipo caricias, besos, abrazos… Pep Borrell dijo que es muy difícil poner un límite concreto. “Hay que actuar en conciencia y rectamente”. Señaló una regla general que casi siempre sirve: ¿hasta dónde te gustaría que hubieran llegado con la que es tu actual pareja, en una relación anterior?

En cuanto a las relaciones prematrimoniales en el noviazgo, señaló la diferencia fundamental con respecto a las relaciones sexuales matrimoniales: “una relación es fruto del amor, pide totalidad y fecundidad. Sólo la primera se puede dar en ambos casos, pero la totalidad, darse por completo y para siempre, y la fecundidad, es muy difícil que se den en el noviazgo; por tanto, es muy difícil que unas relaciones prematrimoniales sean verdaderas relaciones de amor, son relaciones imperfectas.

Acabó aconsejando noviazgos breves: “muchas veces los noviazgos largos esconden falta de compromiso y de capacidad para darse, y se pretende hacer compatible “mi propia vida” con “la vida en pareja”.

Miguel Castellvi

Siguiendo con la programación del curso 2023-24 de Sesiones jóvenes. Noviazgo y afectividad, el próximo viernes 16 de febrero, despues de la adoración de las 19:30 tendrá lugar el coloquio “Hombre y mujer complementarios (ideología de género)” a cargo de:

Nuria Chinchilla

Profesora de Dirección de Personas en las Organizaciones en IESE Business School, y titular de la Cátedra Carmina Roca y Rafael Pich-Aguilera de Mujer y Liderazgo.

¡Os esperamos!

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